domingo, 9 de noviembre de 2014

Y ruido, mucho ruido.

Una hoja de ruta
de sueños escrita,
un destino oprimido
y ruido, mucho ruido.

Todos a una voz,
afónica y ahogada,
gritando desde el corazón:
"para volar nos dieron alas".

Seguí los pasos
de la madrugada,
a tientas, a oscuras,
en la mar mareada.

Un pájaro dio la mañana,
una viva luna enterrada
en ramas del árbol caído,
y ruido, mucho ruido.