de sueños escrita,
un destino oprimido
y ruido, mucho ruido.
Todos a una voz,
afónica y ahogada,
gritando desde el corazón:
"para volar nos dieron alas".
afónica y ahogada,
gritando desde el corazón:
"para volar nos dieron alas".
Seguí los pasos
de la madrugada,
a tientas, a oscuras,
en la mar mareada.
de la madrugada,
a tientas, a oscuras,
en la mar mareada.
Un pájaro dio la mañana,
una viva luna enterrada
en ramas del árbol caído,
y ruido, mucho ruido.