No
hay destino marcado,
no hay vida escrita,
no hay futuro ni pasado,
sólo un reflejo en una marmita.
Para encontrar el camino
debemos seguir las señales,
no hay pergamino,
sólo un par de impulsos irreales.
Esperamos al tiempo y su paso
como un espectador, sólo observando,
sin hacer nada por que no sea raso.
Cuestión de poner emoción en cada instante,
tomar decisiones, vivir, recorrer el mundo,
ser feliz a expensas de parecer un loco delirante.
no hay vida escrita,
no hay futuro ni pasado,
sólo un reflejo en una marmita.
Para encontrar el camino
debemos seguir las señales,
no hay pergamino,
sólo un par de impulsos irreales.
Esperamos al tiempo y su paso
como un espectador, sólo observando,
sin hacer nada por que no sea raso.
Cuestión de poner emoción en cada instante,
tomar decisiones, vivir, recorrer el mundo,
ser feliz a expensas de parecer un loco delirante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario