Quiero
gritar
hasta
destrozarme la garganta.
Un
grito desesperado.
Gritar
como nunca lo hice,
romper
todos y cada uno,
todos,
absolutamente todos,
los
cristales de mi alrededor.
Gritar
con la potencia
del
hombre desesperado.
Un
grito de ayuda,
un
grito de aviso,
un
grito de miedo,
un
grito. Solo un grito.
Y
después caer al suelo,
dejar
la mente en blanco.
Derretirme
en un mar,
mar
de lágrimas.
Cansarme
de llorar.
Salado
sentimiento,
regusto
de la tristeza
y
de la felicidad extrema.
Convertir
mi cuerpo
en
sentimiento líquido.
Morir
en ese mar,
y
abrir los ojos.
Y
levantarme.
Y...
No hay comentarios:
Publicar un comentario