lunes, 29 de abril de 2013

Reflexiones: Motivos para vivir y la belleza.


Llevo 21 años pensando en qué hago en este mundo. Aún no puedo responder a esta pregunta, pero el viaje está siendo maravilloso...

¿Y si cada uno de nosotros solo está aquí con ese simple motivo? El de vivir una aventura, una vida, un viaje, un camino hacia el mismo punto (la inevitable muerte).

Mientras no pueda responder a estas cuestiones, me aferraré a vivir disfrutando de cada segundo, de cada una de las sorpresas que me pueda deparar, tanto para bien como para mal. Porque el que piense que la vida es toda de color de rosa va muy equivocado. Si no hubiesen momentos malos, y no supiésemos salir de ellos, ¿disfrutaríamos de los buenos momentos? ¿DISFRUTARÍAMOS DE VERDAD DE LA VIDA?

Bebe de este regalo que hicieron posible tus padres, un regalo que se dio por casualidad hace millones de años, cuando el mundo no era mundo y la vida no era más que una pequeña bacteria en un lugar con condiciones durísimas, pero favorables.

¿Y si la vida no tuviera porqués?
¿Y si en la vida pudiésemos ser todo lo que nos propongamos?
¿Y si tenemos el don de la imperfección?

Tantas preguntas sin capacidad de respuestas. La psicología y la antropología no han sido capaces de resolver estas cuestiones... ¿Y si entonces forman parte inherente del ser humano? ¿Por qué malgastamos nuestras vidas en buscar la respuesta en vez de en VIVIR la respuesta?

7000 millones de personas. 7.000.000.000 personas. Siete mil millones de personas. Solo una cifra y, detrás de ella, 7000 millones de historias personales, de vidas diferentes, de conocimientos, de culturas, de pensamientos, de emociones.
Es imposible conocerlo todo, pero sí es posible elegir qué conocer. Es por esto que estamos destinados a seguir un camino personal, a seguir una vía. Somos actores y directores de nuestras vidas, por mucho que nos empeñemos en exteriorizar esa enorme responsabilidad que a veces se hace tan pesada. Si dejas que el "destino", o los demás, controlen tu vida vas a vivir esclavo de su historia personal, y no de la tuya propia.
Rodéate de las personas que puedan enseñarte el mundo, no de las que te digan cómo vivir.

Abre los ojos, ahí fuera, en tu vida, hay belleza. Te rodea, te abraza, baila contigo y te habla.

Voy a cerrar este "ensayo" con la frase del final de la película American Beauty:
"Supongo que podría estar bastante cabreado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la contemplase toda a la vez y me abruma. Mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar... pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella, y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida... No tienen ni idea de lo que les estoy hablando seguro, pero no se preocupen... algún día la tendrán." 

No hay comentarios:

Publicar un comentario