Soy la reina de la noche,
blanca y gris,
de luz puro derroche.
Símbolo del morir.
Os dirán que soy abrupta,
de imagen pendenciera,
que tengo una cara oculta y
que ¡ay de quien me quiera!
Soy solo el travieso espejo
del sol que cada día muere,
su más fiel relevo,
de colores algo fúnebres.
Guardiana de los sueños,
de aquellos que no has vivido,
también de los que tienen dueño,
y de las noches del bandido.
Soy la luna de la negra manta,
aquella que ilumina la vida,
luz que al mal espanta
y que en las alturas os vigila.
viernes, 31 de mayo de 2013
jueves, 30 de mayo de 2013
Microrrelato: Esa noche.
Por la noche bajaban los rayos de tu mirar. Parpadeaste y, en ese milisegundo, se oscureció todo. La luna entristeció por no tener tu luz. El mundo dejó de respirar en el mismo instante de tu fugaz gesto.
Volviste a abrir los ojos pero, todo había cambiado para entonces. El sonido de los pájaros ya no era el mismo. El aire no tenía ese aroma. El suelo parecía moverse contigo. Y esa luz. El simpático satélite parecía sonreír. Pero, no podía ser. La luna no puede sonreír, no está viva. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Qué había cambiado en mi vida el parpadeo de una desconocida?
Aquella fue la primera vez que la vi y, lo que ocurría en ese momento tiene una explicación muy simple. El mundo me gritaba que yo estaba enamorado.
Volviste a abrir los ojos pero, todo había cambiado para entonces. El sonido de los pájaros ya no era el mismo. El aire no tenía ese aroma. El suelo parecía moverse contigo. Y esa luz. El simpático satélite parecía sonreír. Pero, no podía ser. La luna no puede sonreír, no está viva. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Qué había cambiado en mi vida el parpadeo de una desconocida?
Aquella fue la primera vez que la vi y, lo que ocurría en ese momento tiene una explicación muy simple. El mundo me gritaba que yo estaba enamorado.
domingo, 26 de mayo de 2013
No ser sin ti. Poema XIV.
Y ya no sé quién soy,
ni de dónde vengo,
ni a quién busco,
ni a dónde voy.
Solo conozco de aquellos ojos el brillo,
por los que la belleza pasa sin filtro,
a quienes deleitan lo más sencillo.
Me dejé llevar por ella,
diosa del lacio oscuro,
cara de la blanca luna,
de las mujeres, la más bella.
ni de dónde vengo,
ni a quién busco,
ni a dónde voy.
Solo conozco de aquellos ojos el brillo,
por los que la belleza pasa sin filtro,
a quienes deleitan lo más sencillo.
Me dejé llevar por ella,
diosa del lacio oscuro,
cara de la blanca luna,
de las mujeres, la más bella.
sábado, 18 de mayo de 2013
Música. Poema XIII.
Es el último pájaro que cantó
aquella mañana.
Pequeño ruiseñor de alas doradas,
iluminadas por la primavera.
Es el idioma de los dioses,
voces de ritmo acorde,
acordes de tonos dulces,
notas que nos transportan.
Es el sentimiento de la vida,
vida que olvida la muerte
incluso estando malherida,
en ti solo importa el presente.
Es el aire de la tristeza,
es el suspiro del amor,
es el viento que nos reza
aquello que nunca cambió.
Es la fuga del tiempo
que se forma en tu rúbrica,
es el susurro de los hombres,
eres tú, la música.
aquella mañana.
Pequeño ruiseñor de alas doradas,
iluminadas por la primavera.
Es el idioma de los dioses,
voces de ritmo acorde,
acordes de tonos dulces,
notas que nos transportan.
Es el sentimiento de la vida,
vida que olvida la muerte
incluso estando malherida,
en ti solo importa el presente.
Es el aire de la tristeza,
es el suspiro del amor,
es el viento que nos reza
aquello que nunca cambió.
Es la fuga del tiempo
que se forma en tu rúbrica,
es el susurro de los hombres,
eres tú, la música.
domingo, 12 de mayo de 2013
Oscura belleza. Poema XII.
Belleza de la túnica oscura,
amada por nadie,
destino de todos.
Señal de la vida más pura.
De la nada nacemos,
y de la nada morimos,
final de los destinos,
tarde o temprano nos veremos.
No sabemos del camino,
si aún queda un largo trecho,
no está escrito, no existe el destino.
Y lo único seguro en la vida es el hecho,
de que la muerte llegará, paciente,
a abrazarte, como una madre, en tu lecho.
amada por nadie,
destino de todos.
Señal de la vida más pura.
De la nada nacemos,
y de la nada morimos,
final de los destinos,
tarde o temprano nos veremos.
No sabemos del camino,
si aún queda un largo trecho,
no está escrito, no existe el destino.
Y lo único seguro en la vida es el hecho,
de que la muerte llegará, paciente,
a abrazarte, como una madre, en tu lecho.
sábado, 11 de mayo de 2013
Mar de la vida. Poema XI.
Quiero volar sobre
las llamas del fuego del día,
y parar en cada piedra
de nuestro camino a reír,
a poner sonrisas al pasado.
Quiero volar hasta que la luz
se apague tras el mar,
hasta que no veamos de ella
más que un reflejo azahar,
luna de las noches en vela.
Quiero dibujar en un papel
la sonrisa de tu cara,
aunque jamás podré cual
la más perfecta divinidad
la creó en ti, belleza natural.
Quiero dibujar sobre la arena
dos nombres y que sean borrados
por la marea, como hace la vida azul.
Que una ola arranque de mi lado
a la más perfecta creación, tú.
Quiero mirar hacia atrás
dentro de unos años,
y saber que esa ola te llevó
a un destino, alejándote de mí,
pero que jamás nos separó.
La vida y el mar,
el mar y la vida.
Un mar tan lleno de vida,
y una vida tan llena de mar.
Mar que ocultas el sol de mi vida,
vida que arranca de nosotros el mar.
las llamas del fuego del día,
y parar en cada piedra
de nuestro camino a reír,
a poner sonrisas al pasado.
Quiero volar hasta que la luz
se apague tras el mar,
hasta que no veamos de ella
más que un reflejo azahar,
luna de las noches en vela.
Quiero dibujar en un papel
la sonrisa de tu cara,
aunque jamás podré cual
la más perfecta divinidad
la creó en ti, belleza natural.
Quiero dibujar sobre la arena
dos nombres y que sean borrados
por la marea, como hace la vida azul.
Que una ola arranque de mi lado
a la más perfecta creación, tú.
Quiero mirar hacia atrás
dentro de unos años,
y saber que esa ola te llevó
a un destino, alejándote de mí,
pero que jamás nos separó.
La vida y el mar,
el mar y la vida.
Un mar tan lleno de vida,
y una vida tan llena de mar.
Mar que ocultas el sol de mi vida,
vida que arranca de nosotros el mar.
domingo, 5 de mayo de 2013
Mamá, tú me enseñaste a volar. Poema X.
Viniste al mundo un soleado
día de junio rodeada de amor.
Dispuesta a devolverlo todo
y mucho más, ese día, llegó.
Madre de tres diferentes criaturas,
a las cuales una simple mirada
les sirve para saber el camino
que tu corazón dicta y señala.
Eres la primera palabra
que aprende un bebé.
Necesidad de ti,
desde nuestro diminuto ser.
Ser adorable con difícil tarea,
la de hacer que nosotros
no seamos presos de la marea,
de una vida de altos y bajos.
El amor personificado.
Un abrazo tuyo basta
para devolvernos la sonrisa,
calmar nuestra sed y tristeza.
Haces que la vida
parezca más fácil.
La iluminas, para nosotros,
con tu infinita bondad.
Ahora que tu trabajo finalizó
es hora de que recibas
a cambio todo ese amor,
que llevas años regalando.
Jamás existirá mujer como tú,
sonrisa de los momentos duros,
maestra de tres cabezas locas,
nos procuraste tres bellos futuros.
En días como estos,
de recuerdos del agua
y memorias de la risa,
debo el mundo parar,
y subirme a la cima de la vida,
a gritar, hasta romper mi garganta, un gran:
¡GRACIAS POR TODO MAMÁ!
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