miércoles, 24 de julio de 2013

Amor de verano. Poema XXIV.

Nos vimos,
nos acariciamos,
nos sentíamos,
nos abrazamos,
nos mirábamos
sin demasiada medida.

Vivíamos en el exceso
del infinito amor.

Nos gritamos,
nos distanciamos,
nos dañamos,
nos odiábamos,
nos olvidamos
en la dura despedida.

Vivíamos en el exceso
del ahora intenso dolor.

No quisimos ver ninguno
que en aquel amor de verano
ya entraba, implícito,
que todo acabaría temprano.

Le dejamos ocurrir,
sin siquiera buscarlo.
Se nos rompió el amor
de tanto usarlo.

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