viernes, 19 de julio de 2013

Volver a vivir el amor. Poema XXII.

Hoy mi puño cuenta la historia
con su propia tinta oscura,
aquella que tiene la memoria,
la de la palabra más pura.
Despertará a la momia
de la blanca envoltura.

Los ojos callan para no oír,
no quieren volver a tocar,
no quieren volver a sentir.
Silenciaron para no derramar,
lo hicieron para no repetir
y al llanto triste aclamar.

Ellos no quieren volver a ver,
ya les suena este cuento,
y solo da vueltas del revés.
Saben de su final cruento,
de sus heridas sin lamer,
y dónde lleva el amor su acento.

Pero grita el corazón que sí,
que merece otra oportunidad.
Reclama un continuo frenesí,
pues esto le hace vivir de verdad.
Estar toda la vida enamorado,
buscando huir de la realidad.

La razón gira la cabeza,
mostrando una señal de enfado,
Él tiene la exacta certeza,
del error es ya aliado.
No quiere saber, sino callado,
ya espera al que tropieza.

Por ello la boca hoy llora,
por no poder hablar primero,
buscando palabras sin mora,
sin rendirse cual guerrero,
buscando siempre la hora
de poder decir su "te quiero".

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