domingo, 22 de diciembre de 2013

Ante el espejo. Poema XL.

¡QUE NO!
Que no quiero más vino,
que no quiero camelias,
ni besos de labio fino.

¡QUE NO!
Que no quiero llorar,
que no quiero gritos,
ni saludos desde el mar.

¡Déjame!
Arrancas de mí la vida,
y me abrazas en lágrimas
tras ganar la partida.

¡Déjame!
No quiero tu calor,
ni tu aroma de mentiras.
Devuélveme el amor.

No busques sensatez en mí,
encontrarás odio en mis ojos,
azufre en mis manos
y veneno en mis palabras.

No busques piedad aquí,
de ti sacaría el dulce brillo,
de mi mano arrancaría tu vida
con un golpe de cuchillo.

Solo me dejaste en el mundo,
con única huella de flores
apagadas en tu tumba,
donde me hallo recitando
el poema que a duras penas
sale de mi garganta gritando.

Solo me dejaste en el mundo,
rabia y corazón de mármol.
Todo lo llevaste contigo:
tu sonrisa murió en la calle
y la pena conquistó el paso,
de rodillas aquí estoy, amigo.

Delante de este espejo,
conversando conmigo,
hablándole a mi corazón,
ardiente, roto y dolorido.

No puedo más que romperte,
cristal,
no quiero de mí más tu reflejo.

No quiero memorias
de ojos llenos,
no quiero sonrisas
de dientes muertos.

Sólo quiero recuperar
al ser que ayer miraba,
a través de tus cuchillos
de cristal roto,
lo que algún día fue.

Devuélveme la vida,
la vida, mi vida;
porque sin corazón
no sé vivir;
porque sin luna
no existen noches;
porque sin amar
no sé morir.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Vacuos pensamientos. Poema XXXIX.

Caí agotado en el absorto vacío
de pensamientos y oscuridad;
debí hacerme la idea,
era cuestión de tiempo y lugar.

Mi mente se despeñó en el pozo
oscuro, llano, húmedo e inhóspito
para el razonamiento y el sentir.
Cerramiento consciente de la verdad.

Quería salir,
pero me paralicé
al darme de bruces
con la realidad.

Y luché,
pensé,
lloré,
corrí
y me paré.
Grité.

Me di libertad,
donde no la encontré.
Me di al llanto,
donde nunca entristecí.
Y vi el mar,
donde no hay agua.

Era el grito desesperado de la vida,
cuyos colores me quería mostrar.
Y yo le negué mis ojos,
hechizados por la irrealidad.

Era el grito ahogado de la vida,
cuya ternura me quería regalar.
Y yo le quité el oído
a su dulce musicalidad.

Era el grito arrancado de la vida,
cuyos brazos me quería acercar.
Y yo... Le tendí los míos,
dispuesto a abrazarla y continuar.


domingo, 3 de noviembre de 2013

Amanecer de agua y olivos. Poema XXXVIII.

Campos ardiendo
en verdes llamas,
enfrentados en el horizonte
a las nubes de plata.

A esas que ya bailan
la danza de la lluvia,
al compás del amanecer
de cabellos rubios.

Fotografías de rayos retratan
la magia de la tierra
que abraza al agua.
Besos de girasoles
y sonrisas de aire gris.

Espectro de azules,
de rayos naranjas y violetas;
explotan en el cielo
y brindan espectáculo
a mi corazón enamorado.

¡Ay! Cielo, cielito...
Entre campos de agua y olivos.


sábado, 2 de noviembre de 2013

El mundo del revés. Poema XXXVII.

Dibujé el cielo en olas;
y el mar, de nubes alcé,
sin más pena que la gloria
de tener mi mundo del revés.

Encontrado en un mar
de espejos de luna,
donde el cielo envidia ser cielo;
y allí sueña con ser reflejo.

Planeado para salir
de la rutina del azul añil;
ayudado por paisajes
que maravillarían a Dalí.

El día que el cielo
dejó de soñar con serlo;
y el mar no quiso
ser más su espejo.

Ese día en el que la muerte
era vida;
y la vida,
muerte.

El día que dejé de buscarte,
y no quise
quererte.

lunes, 7 de octubre de 2013

La vida es soñar. Poema XXXVI.

La vida es misterio.
La vida es luz.
La vida es amor.
La vida es pasión.
La vida es emoción.
La vida es gritar,
y también susurrar.
La vida es sueño,
un sueño
y tener sueño,
y tener sueños.
Sueños delirantes
y sueño de dormir.

Soñar con la vida,
sin sueño,
y vivir con sueños
de vida somnolienta.

Sin sueño podríamos vivir,
pero no sin sueños.
Son ellos los que viven
dentro de nosotros,
soñándonos en el futuro.
Sueños en sueños dormidos.

Soñar es vivir,
imaginar y crear.
Soñar es amar princesas
y derrotar dragones.
Soñar es planear,
volar y navegar
sin necesidad de alas.
Las alas del sueño,
que nos llevan a Morfeo.

¿Es lo mismo soñar
que tener sueño?
¿Es lo mismo vivir
que soñar o es soñar
el propio vivir?
¿Qué es la vida?
¿Qué son los sueños?
¿Son de la vida
los grandes dueños?

Y todo esto
es por tener un sueño,
o por tener sueño.
Quizás solo esté
cansado de soñar
y ambos sueños
se confunden
en mi almohada.
Y es que
ya lo decía Calderón:
que toda la vida es sueño,
y los sueños,
sueños son.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Lluvia. Poema XXXV.

Cientos de balas caen del cielo
a purificar los corazones marchitos
y a dar vida al apagado campo del otoño.
Proyectiles, lágrimas punzantes,
que abren tierras nuevas
al hastío final del verano.

Caes grácil y danzarina sobre mi pelo
y te pierdes en él, como buscando
tu propio sitio, tu destino, la tierra.

Repican las campanas
con tus divinas gotas,
y haces llorar
a quien te mira cara a cara,
haciendo sonreír a las almas.

Despiertas con tu cielo gris
los recuerdos de un pasado mejor
en los paisajes que ahora abrazas.

Me arropas con tu manta cálida,
que cubre hasta el alma,
y adornas el silencio con tu canción
hasta hacerme dormir,
tal vez soñar,
quizás fantasear.

Y no puedo controlarte,
toda fuerza bruta.
Arañazos de diamante
en cristales y ventanas.

Yo no quiero verte,
quiero oírte. Quiero tocarte,
quiero oler tu hierba fresca
y tu húmedo aire,
respirando de él
tu abrazo de libertad.

No quiero tus aguas,
vieja compañera.
Déjame oír tu sonido,
en el gran piano,
de teclas de marfil.
Semicorcheas bailan
al compás de tus gotas,
floreciendo entre ondas
del charco que formas.
Cantan al son del jazz,
y del blues,
silban con el viento materno
que te acompaña en el viaje.
Viento que amortigua
tu troposférico suicidio,
vigilado por las ovejas plateadas
que te lloran.

¿Y qué es la lluvia sino agua?
Y el agua es vida,
y la vida es el camino del amor
y de las espinas.
Y soñar,
y hacerlo despierto.
Lluvia, agua, vida, sueño y espinas.
O solo agua.
O magia.
Esa que me hace creer, gota a gota,
que estás aquí, a mi lado,
con tu cálida humedad
abrazando mis pensamientos.
Bajo el pellizco recóndito de mi corazón
surge la lluvia que te muestra hoy,
mojada, ante mí.

Pequeñas caricias azules,
que recibe la tierra,
con el entusiasmo de un niño
pisando en sus charcos.
Hoy no llueve, llora el viento
que te alejó de mí.

Tú, que de fuentes improvisadas
llenas las calles,
haces salvaje a los ríos,
que rugen y bailan con alegría
esperando la hora de su mar.

Y te fuiste,
cantando tu canción,
a otro lugar,
a silenciar a las aves
con tu propio cantar.
Las pequeñas hojas de la arboleda
dejaste con su llorar desconsolado,
y el viento, tempestad de cambios,
murió silbando la melodía
del amante solitario.

martes, 24 de septiembre de 2013

Buscando la esencia. Poema XXXIV.

Gritando al silencio,
para perder la razón
y ganar el sentido
en un único pensamiento.
Observando el abismo
de un camino, trazado
por el dedo del ciego
de amores y soledad.

Qué bello es vivir
muriendo,
nadando en el aire
contaminado de maldad,
respirando mar,
ahogando la pena
en un vaso de cristal.

Que bello es morir
viviendo,
exhalando cada suspiro
de amor y felicidad,
sangrando amapolas
que apuñalaron con letras
la tierra que adoran.

Iré donde la luna,
a acompañarla
en su soledad infinita.
Me alejaré del sol;
punzante brillo
el que sus rayos esgriman.
Emanarán de mí
la luz y la oscuridad;
una sombra iluminada,
un brillo abatido y cansado.
Ambas hermanadas
por el calor del universo.

Sin abogar por lo extenso,
admirando lo minúsculo,
un ojo, de otro, buen socio,
husmeando el detalle,
haciendo tonta la inteligencia.
Reencontrándome con el propio
en la búsqueda de la esencia.

sábado, 31 de agosto de 2013

Aires de mar en la ciudad. Poema XXXIII.

Brisa de lindes indómitos
que baña la bahía de la ciudad,
observas las aves a tu lado,
sin detenerte para respirar.

Y es que eres el aire amado,

amante de las caricias a la piedra,
armado de aves y hojas de otoño,
incesante en buscar tu lugar.

Vientos por callejuelas oscuras,

que haces correr en libertad.
De inocentes vidas jugando
con una pelota eres testigo sin más.

Llévate de aquí, de mis calles,

el dolor y la verdad,
deja que el mundo se aclare
y te deje al albedrío volar.

Tú, brisa, que bailas con olas,

tráeme el dulce olor de mi mar,
deja que se lleven los vientos
esta melancolía de mi ciudad.

Deja que el mar inunde esta sala,

que entre en mi corazón la sal.
Yo abriré mi pequeña ventana,
esperando, sin permiso, tu soplar.

Vistes de seda a las aves,

rascas los cielos de la ciudad,
hurgas entre sus calles
haciendo al polvo gritar.

No vueles alto, pequeño ruiseñor,

ven aquí abajo, a la plaza, con destreza,
el pueblo entero ya espera
el abrazo de la madre naturaleza.

Y entre tanto paseo del aire

ya llegó el anochecer a mi reloj,
he de irme al monte, al lugar,
de donde algún día esa brisa partió.

jueves, 29 de agosto de 2013

Luna de desengaños. Poema XXXII.

Cayendo en el abismo de un lamento,
profundo cual corazón desgarrado
por el pico carroñero de Cupido.
En el vacío, así me encuentro.

Como en noches sin reina blanca en el cielo,
pájaro azahar de vuelo nocturno,
que se esconde travieso
cuando el padre alcanza el cénit diurno.

Este es el juego de la vida,
aquí solo cabe una opción:
dejarte guiar por el poder
del más traicionero amor.

Yo elegí enamorarme de la luna,
del más pálido y puro rostro
que puede amoldar la belleza;
y de sus cabellos lisos y hermosos.

¿Me equivoqué? Me preguntaba
sin poder obtener una clara respuesta.
Y es que estaba buscándola
en un lago de lágrimas muertas.

Puede que el amor
ya haya acabado conmigo,
pero de él aún obtengo,
de mil fuegos, un abrigo.

Y sin embargo hay esperanza,
ya que las estrellas brillan más
cuando la luna no está.

Me aferro en caminar el sendero
de los alegres, el camino del destino,
la vía de la constancia, en seguir el hilo.

Es el mismo ímpetu que se empeña
en demostrar que sigo vivo,
y que lo sé porque amo.

Hermano (A Jose Rivero). Poema XXXI.

Maestros para nosotros mismos,
alumnos del propio maestro.
Tú lo fuiste para mí con ritmo,
dando lo justo en cada momento.
Sin desperdiciar una gota,
para llegar a lo que hoy somos.

Aquí somos y estamos,
aquí parecemos y padecemos
los estragos de la vida.
Barreras y problemas que 
tu presencia alentadora
despierta dentro del corazón,
esperándote apoyado, más tarde,
en la que, a tu lado, 
parece una fácil solución.
Gracias por enseñarme,
de la vida,
su más rico tesoro:
que su argumento es el amor.

De nuestra propia vida
actores y actrices;
tratando de sentirlo todo,
beber de todos los matices.
Señalando el camino a seguir
en la curva argumental
de una película.
Completando el compás
de un acorde mal tocado, 
y reescribiendo el ritmo 
sobre las cuerdas de la luna 
en el instrumento trasnochado.

Verano lleno de magia
al compás de una guitarra.

domingo, 25 de agosto de 2013

Universo interior. Poema XXX.

A veces siento como caigo 
en el abismo de una palabra. 
Me dejo llevar por ella, 
por su posesión macabra. 

No sé calmar su profundidad, 
y me pierdo. 
Siento la minuciosidad 
sin estar muy de acuerdo. 

Y aunque pensemos que somos gigantes, 
seres invencibles,  
no somos más que polvo de estrellas, 
aquellas que, un día, dejaron de ser visibles. 

El universo es demasiado grande, 
incontrolable, salvaje y extraño; 
inexplicable, dicen algunos,  
para un insignificante ser humano. 

Pero el universo no está fuera, 
eso es una mera representación. 
Todos nosotros tenemos 
una galaxia en el interior. 

martes, 20 de agosto de 2013

Vivir para amar, amar para vivir. Poema XXIX.

Sobre la orilla
de tu pelo naufragué.
Dejándome llevar a tientas
por lo que pensé era mi destino.

Con un dedo sobre tus labios
te hice callar.
No quería que saliera de ella
esa maldita frase mortal.

Ya no conocía el significado
de la palabra amor.
Solo sabía de él
que fue a mí a quien mató.

Sentimiento dicen,
quizá también una emoción,
simples reacciones,
partes de la química.

Lo único que sé de él
es que cuando te observo
no puedo evitar que se escapen
de mi boca miles de mariposas.
Piden volar libres,
con el único fin
de posarse en tu pelo,
de hacer de él,
algo incluso más bello.

Lo único que sé de él
es que cuando te observo
no puedo evitar sonreír,
pues en mí provocas la felicidad
de ser alguien en la vida,
de estar vivo y sentir.
La sensación de libertad,
de que el corazón tiene su recreo,
fuera de su cárcel en el pecho.

Y, ¿qué es el amor?
Me pregunto constantemente.
Tratando de buscar
alguna respuesta imprudente.

No hay una definición,
no tiene explicación,
no posee algo profundo,
sino el hecho de mover el mundo.

Aún no estoy preparado para ser preso
del sentimiento creador.
Ni siquiera sé si llegaré a estarlo,
o si él de mí ya se olvidó.

Amor por la vida.
¿Éste era el secreto?
Emoción por vivir.
¿Felicidad y sosiego?
Felicidad por existir.
Sosiego por respirar.
Optimismo irracional.

Hacer de las cosas pequeñas
minúsculas gotas de amor.
Embriagarte de ellas y
paulatinamente beberlas.

Siguen surgiendo preguntas.
¿Qué es vida sino ella?
¿Por qué seguir sin luchar?
¿Esto era por lo que merece la pena?

Ahora el pasado está anclado
a la creación del futuro.
Ahora el presente se escribe
con graffitis en un muro.

Hemos asesinado al amor real,
ahora no sentimos más.
No más que una mera copia barata,
amamos tal y como solemos andar.

Hemos asesinado al amor verdadero,
lo vendimos, presos de la pasión.
Perseguimos algo falso, podrido,
cualquier palabra cantada en una canción.

No nos atrevemos a sentirlo,
y debe ser algo personal.
El amor no se atreve a decirlo,
pero debes saber que él es real.
Atrévete a vivirlo.

martes, 13 de agosto de 2013

Una vida que vivir. Poema XXVIII.

Deja que el viento te guíe a casa,
no luches contra él,
es inútil, es simple naturaleza.

Deja que la lluvia te acaricie,
con sus finos dedos purificantes,
de amor, de agua en superficie.

Luna de mil mares espejo,
enséñame a vivir,
retrátame en tu reflejo,
dame un motivo para morir.

Sol de la eterna llama,
ámame como a uno más,
ilumina mi camino a casa,
pero deja, también, a la oscuridad.

No hagas, señorial muerte,
que me apiade de ti.
Es imposible el verte
como una amiga afín.

No hagas, dolorosa vida,
que te ame sin medir.
Es posible que, algún día,
acabes tediosa en mí.

Déjame vivir en tu belleza natural,
muéstrate ante mí
como pura verdad.

Déjame verte, tal cual.
No te muestres ante mí
en ese disfraz de oscuridad.

Porque el amor al arte no es amor,
es sentimiento, es emoción,
es puro corazón.

Porque el equilibrio con la naturaleza
no depende del que reza,
ni se descubre sobre niebla espesa.

Párate a pensar qué es la vida,
te darás cuenta que fluye ahí,
en ti, sobre ti, escapando
entre tus dedos.
No lo hagas, no pienses,
vive sin pensar en vivir.

Atácame, vida de martirio,
que yo sabré que hacer en ti,
belleza de luna llena, flor de azahar
con olor a jazmín,
para en cada momento establecer
el más justo de los equilibrios.

Pégame con tu realidad,
noquéame, aquí, en la cara,
hazme caer a la lona extenuado,
que el día que esté de ti más cansado,
ese día, podré respirar de ti
la esencia de tu bondad.

martes, 6 de agosto de 2013

Gotas de vida. Poema XXVII.

Dueña de la vida,
cura de la insaciable muerte,
espigas del manantial,
cristal de toda fuente.

Agua.

Mar azul,
lago verde,
amiga del crepúsculo,
rocío sobre el césped.

Agua.

Lluvia de momentos,
salvación en desiertos,
formas arenas
de destinos inciertos.

Agua.

Compañía de tormenta
con rayos del derroche,
arcoiris nocturno,
donde en sueños rompe.

Agua.

Lagos en calma,
hielo en glaciares,
y de ríos afluentes
brotan manantiales.

Agua.

Por ella realizados,
cruzando nuestro corazón,
madre de la creación,
esculpidos el tú y el yo.

Agua.

Porque tú lo eres,
porque yo lo soy,
porque sin agua no sé
ni donde ahora estoy.

Agua.

Tú que lo diste todo por nosotros,
milagro, dicen, de alguna divinidad;
y limpiaste la sangre de nuestras guerras
sin pedirnos la menor de las suertes,
solo podemos observar, allá, en el mar,
la más maravillosa de tus muertes.

lunes, 5 de agosto de 2013

Ebrio de letras. Poema XXVI.

Borrachera de tez infantil,
de letras navegantes.
Borrachera de escribir,
de tinta maleante.

Aspecto pendenciero
de aquella horrible letra,
donde se ahogó el problema,
donde murió el primero.

Hoy estoy borracho de vida,
de poesía y de belleza,
de autores clásicos y libros,
también de naturaleza.

Y es que cuando grita,
tan salvajemente,
la vida,
no cabe más que oírla
y embriagarte de su esencia,
derrochando razones
para la escritura,
que fluye con elocuencia.

En noches de tinta con alcohol,
sin miedo a resaca más que a la del mar,
escribiendo sobre papel en la luna,
acariciando sus detalles con mi pluma,
y contando lo que alguien sintió;
olvido quien realmente soy,
recuerdo que formo parte del sol,
transformo mis sentimientos en palabras,
y me encuentro con mi verdadero yo.

lunes, 29 de julio de 2013

Puedo prometer pensarte. Poema XXV.

Puedo prometerte un infinito,
un mar de sueños, el todo.

Puedo prometerte lo escrito,
bañado en tinta, en puro oro.

Puedo dibujar cada curva
de la perfecta sonrisa,
del arco de tus labios carmín.

Puedo dibujar tus ojos,
esferas de nácar, perlas de la brisa,
apuntando directamente a mí.

Todo lo que puedo prometerte
es el universo.
Todo lo que puedo dibujar,
en este maldito lienzo,
es el motivo de tu regreso,
ya que es lo único en lo que,
últimamente,
pienso.

Sueño con volverte a ver algún día,
ante el horizonte de colores del mar,
pero mientras continúa la espera baldía,
prometo pensarte, nada más.

miércoles, 24 de julio de 2013

Amor de verano. Poema XXIV.

Nos vimos,
nos acariciamos,
nos sentíamos,
nos abrazamos,
nos mirábamos
sin demasiada medida.

Vivíamos en el exceso
del infinito amor.

Nos gritamos,
nos distanciamos,
nos dañamos,
nos odiábamos,
nos olvidamos
en la dura despedida.

Vivíamos en el exceso
del ahora intenso dolor.

No quisimos ver ninguno
que en aquel amor de verano
ya entraba, implícito,
que todo acabaría temprano.

Le dejamos ocurrir,
sin siquiera buscarlo.
Se nos rompió el amor
de tanto usarlo.

martes, 23 de julio de 2013

Reflexiones: La belleza de las luces apagadas. Feria de La Línea 2013.

Primero te paseas por la feria alguno de los nueve largos (cortos para algunos otros) días que dura. Te hallas rodeado de luces, música, voces de feriantes, tómbolas, conversaciones a gritos con amigos por el ruido que no permite una clara comunicación, las casetas, el alcohol, los típicos juegos de puntería, atracciones, etc.
Y llega el último día, en el que la tradición alumbra el cielo con fuegos artificiales. Un maravillosamente bello juego de luces y sonidos que a todo ser humano fascina. Te quedas hasta por la mañana para ver el amanecer (con diferentes porcentajes de alcohol en sangre) y después, ya destrozado por la continua fiesta y el agotador último día de feria, acabas comiendo churros con chocolate.
En un lugar en el que todo es felicidad: sonrisas de niños pequeños viviendo su inocencia montados en unos coches de choque y en atracciones varias, parejas paseando por los 'puestos', gente bailando en las casetas, etc. Aquí mismo, en ese mismo lugar, en ese mismo último día de feria, sobre las 8 de la tarde, se suicidó un trabajador del Barco Vikingo. En apenas dos horas la atracción volvía a estar abierta y disponible, casi de tal forma que nadie se dio cuenta de lo que allí había ocurrido. El suicidio de una persona acostumbrada a ver la felicidad de la gente en sus caras de ilusión y miedo. Gente que sube y baja de la atracción durante 9 días. Que salen de ella con la adrenalina por las nubes y con algún que otro mareo. Luces de colores y sonidos acompasados. Sonrisas.
¿Qué le pasó por la cabeza a aquel hombre para quitarse la vida de esa forma tan brutalmente bella y poética? Podría haberse suicidado de otras mil formas diferentes. ¿Por qué buscó ese método? ¿Por qué ahorcarte de tu propia atracción de feria? Son preguntas a las que no podemos dar una clara respuesta. El único conocedor con certeza de éstas es ese hombre. Ese ser humano. Esa persona cuyo cadáver fue retirado y a los pocos minutos la atracción estaba completamente funcional. Minutos. Pocos minutos.
¿Qué puede sentir ahora mismo una persona que se montara en el Barco Vikingo, apenas unas horas después de que uno de los trabajadores del propio se hubiese suicidado allí mismo, justo donde ellos estaban ahora riendo y gritando de emoción?
El encargado de abrir de nuevo al público el Barco Vikingo, ¿pensó realmente en ello? ¿Qué lo motivó a hacerlo? ¿Que continuase la normalidad? ¿El dinero? ¿Ambas?

Es la cara más difícil y dura de la vida. La muerte. Pertenece a la vida. Vive en ella. Nos rodea. Nos embriaga con su aparente oscuridad. Tenemos seguridad de ella, cosa que de la vida no. Contemplamos la certeza de que llegará y que solo es una cuestión de tiempo. A este hombre su certeza le llegó colgado de una cuerda de una atracción de feria a una hora ya tardía (sobre las 8 de la tarde), cuando la feria empezaba a llenarse de felicidad en su último día. El último día de feria. El último día de la vida de esa persona.

El lunes fui a dar un paseo por el recinto ferial. El llamado lunes de resaca. Lo hice ya bien entrada la noche, de luna llena, iluminada por ella y por la compañía. Todas esas luces que hacía menos de 24 horas aún brillaban en los corazones de los ciudadanos hoy yacían apagadas. Paseábamos por calles en cuyos laterales solo había camiones y grúas. El suelo estaba cubierto de cristales rotos y papeletas de tómbolas. De tómbolas que ya no estaban allí. De cristales rotos que darían vivo reflejo de la imagen que podía contemplar. Los pocos feriantes que quedaban, en caravanas en las que habitaban y hacían su vida cotidiana, trataban de recoger los últimos despojos de lo que durante nueve días, y hasta hacía apenas unas horas, había sido una fiesta. Era todo tan deprimente, oscuro, apagado, desconcertante y... bello... Yo allí veía belleza. Sí, belleza. Noche de luna llena. Solo un par de farolas cada 25 metros de caminata y, que iluminaban a tientas, por la altura de los enormes camiones aparcados justo debajo de ellas. La compañía.
La luna y ella iluminaban el camino hasta la playa, cruzando por lo que ahora parecía más un gueto. Un gueto de feriantes. Un gueto de personas que viven como nómadas repartiendo felicidad por pueblos y ciudades. A cambio de dinero, sí. Pero, ¿en este mundo qué no cuesta ya dinero? Anoche viví la cara más oscura de la feria. Anoche viví la cara más humana de la feria. Ésta se quitó la máscara y se mostró como es. Anoche comprobé qué hay detrás de su bella cara de colores y sus sonrisas con un precio de 3,50€.

Te das cuenta de la oscura y oculta cara de la decadencia. Vivimos en una constante imagen irreal de hechos y estímulos. Tapada por una fachada, una imagen, una máscara con un dolar tatuado. Vivimos en una mentira que da dinero. Hemos llegado a ese punto. Nos hemos obstinado a no revelar la verdad, a no vivir en la verdad.

domingo, 21 de julio de 2013

La flor de los 15 años. (A Noe). Poema XXIII.

Pequeño contenedor de amor,
corazón de todo el sentimiento,
cabellos del rojo color,
emoción y juventud sin lamento.

Tu mera existencia divina
nos señala el camino,
es la luz que nos ilumina,
luna de noches sin destino.

Niña, ya casi mujer,
abrazos reconfortantes,
muestras gratas de madurez,
calurosas muestras flagrantes.

En este cumpleaños, este día,
acepta mi humilde regalo,
aunque pueda parecer una carta fría.

Quiero a tus padres agradecer,
el haberte educado así,
pequeña rosa aún sin florecer.

Nacida sin vanidades,
hoy, en este día, en esta vida,
te deseo muchas felicidades.


(A Noe, por su madurez, cariño, amabilidad y su eterna sonrisa. Felicidades.)

viernes, 19 de julio de 2013

Volver a vivir el amor. Poema XXII.

Hoy mi puño cuenta la historia
con su propia tinta oscura,
aquella que tiene la memoria,
la de la palabra más pura.
Despertará a la momia
de la blanca envoltura.

Los ojos callan para no oír,
no quieren volver a tocar,
no quieren volver a sentir.
Silenciaron para no derramar,
lo hicieron para no repetir
y al llanto triste aclamar.

Ellos no quieren volver a ver,
ya les suena este cuento,
y solo da vueltas del revés.
Saben de su final cruento,
de sus heridas sin lamer,
y dónde lleva el amor su acento.

Pero grita el corazón que sí,
que merece otra oportunidad.
Reclama un continuo frenesí,
pues esto le hace vivir de verdad.
Estar toda la vida enamorado,
buscando huir de la realidad.

La razón gira la cabeza,
mostrando una señal de enfado,
Él tiene la exacta certeza,
del error es ya aliado.
No quiere saber, sino callado,
ya espera al que tropieza.

Por ello la boca hoy llora,
por no poder hablar primero,
buscando palabras sin mora,
sin rendirse cual guerrero,
buscando siempre la hora
de poder decir su "te quiero".

martes, 9 de julio de 2013

El ascenso, parte VI. Juego literario.

Para seguir la historia completa visita el siguiente link: http://angelgarriv.blogspot.com.es/p/el-ascenso.html


Anduvieron durante unos minutos por la calle, repleta de gente, con afán de tratar de despistar a quienes, hipotéticamente, podrían seguirles. No abrió la boca ninguno; David, el profesor, porque aún no sabía muy bien si lo que estaba ocurriendo era real; y aquel hombre lo hacía por mantener la frialdad que le había representado en todo momento desde su primer contacto con David.

Tras pasar por algunas callejuelas estrechas, amparados por el silencio y sigilo de la noche, y cerciorarse de que nadie les seguía ambos fueron hacia un coche. Era un flamante sedán negro con los cristales traseros tintados. No había nada característico que lo diferenciase de cualquier otro coche, excepto la propia sobriedad del oscuro. Era un coche robusto, fuerte, casi cuadrado. Por la forma del capó cualquiera podría adivinar que era un vehículo de gran potencia. Ambos montaron. David se sentó en el lado del copiloto manteniendo la composición de su rostro como podía, ya que llevaba algo más de una hora siguiendo a aquel hombre, que le había salvado la vida, sin cruzar palabra alguna con él y sin más explicación que la de una corta y concisa charla. Estaba en completo shock.

El coche arrancó, y David pareció volver en sí con el ruido de aquel giro de la llave en el contacto.
-¿Dónde vamos? -preguntó con la boca entreabierta y sin pestañear.
-A un lugar seguro. Aquí no lo estás.

David dudaba. Aquel hombre había salvado su vida, pero acompañarlo supondría la total desaparición de su vida, al menos tal y como la conocía. Vivir entre soledad, melancolía, llantos, tristeza, fotos y libros no era lo que se podría llamar una vida plena, pero, en algún momento u otro nos terminamos acostumbrando a eso que solemos llamar rutina. Aunque, por otra parte, si habían intentado matarlo una vez, ¿qué le impedía pensar que podrían hacerlo otra vez?

De nuevo su mente se abstrajo del mundo terrenal. De nuevo las nubes no le parecían lo bastante alto. De nuevo el suelo le daba vértigo. Siempre había sido propenso a no tener que elegir entre decisiones demasiado dolorosas. Esto le había supuesto grandes problemas. Estaba solo por ello. Hubiera muerto solo por ello, de no ser por esta confusa y veloz tarde de color bronce, que invitó a la plata nocturna de la luna que iluminaba las calles en su camino a ninguna parte.

-Abrid la verja del recinto y el portón de la entrada de la montaña. -dijo "el Jefe" con firmeza.
-De acuerdo, señor. -contestó alguien al fondo.

El sonido del cambio de pavimento despertó a David. Se había quedado dormido en el coche. Iban por un camino rural rodeado de árboles y oscuridad en la que no podían visualizar nada más allá de lo que las tenues luces del silencioso y enorme coche les permitían.
-¿Dónde estamos? -quiso saber David.
-Ya estamos llegando, sigue durmiendo si quieres. Necesitas recargar energías, ha sido un día largo. -respondió con algo de más suavidad en la voz.
-No tengo sueño ahora mismo. Por cierto, no me dijiste tu nombre.
-Christian, me llamo Christian. Perdón por no habértelo dicho antes. Como comprenderás no hemos tenido tiempo para ello. -casi interrumpió a David, como si le diera vergüenza no haberse presentado hasta este momento.
Aquel hombre, frío y directo, de la gabardina parecía haberse sustituido por este otro, que parecía más calmado por, suponemos, la proximidad a un lugar realmente seguro. Eso relajó también a David. Eso y que, tras pasar la mano por el bolsillo interior de su abrigo, recordó que aún mantenía la foto. Lo único que le mantenía conectado con su anterior vida. La foto de ella.
-Muchas gracias por todo. Gracias, de verdad. -aprovechó David para comentar en la distensión del momento.
-¿Por qué deberías darme las gracias? Es mi trabajo, no hice nada más que eso. Mi deber.
David, impactado por la respuesta, continuó:
-¿Tu trabajo?
-Sí. Eso dije. Mi trabajo. Cuando lleguemos ya hablaremos sobre ello.

Pasaron apenas unos minutos y empezó a levantar el alba sus luces de la renovación, que barrieron la oscuridad, aunque no del todo, de lo que parecía un frondoso bosque. Pasaron a través de un pequeño puente de madera que cruzaba un riachuelo de montaña y, a unos pocos metros, se abrió lo que parecía ser un trozo de una colina oculta bajo ciento de largos árboles. Una boca enorme que no dejaba ver nada en su interior más que reflejos. Entraron en ella y se cerró a su paso mientras continuaban un camino debajo de la colina, bien pavimentado con planchas de cemento. En los laterales unos pequeños faroles con bombillas iluminaban el túnel, que ofrecía al fondo una luz brillante y grisácea.

-Bienvenido, David. -se adelantó a decir una de las personas que allí esperaban a que ambos bajaran del coche.
-Gracias.
-Soy Bruce, aunque todos me llaman Jefe. Estas son las instalaciones de nuestro equipo de investigación, el mismo que tendrás a tu cargo si aceptas la oferta y continuas con nosotros. -extendió la mano para ofrecérsela a David y ambos se saludaron.
-Supongo que querrás descansar un poco antes de empezar a...
-Ahora mismo no quiero descansar. Me gustaría saber qué hago aquí, por qué alguien ha intentado matarme hoy, por qué mi padre seguía vivo sin saberlo, por qué fue asesinado. -cortó David.
-Cálmate muchacho, cálmate. Hay tiempo para eso, primero te convendría descansar un poco. -contestó Bruce, que tenía voz grave, pero a la vez suave y transmisora de tranquilidad. -Vivirás con Christian en un piso de la ciudad, así estarás más seguro. Descansa bien y compra algo de ropa, el dinero no es un problema. Volved mañana y contestaré a todas las preguntas que tengas, que creo serán muchas, es normal que estés algo confuso.

-No te separes de él. -se acercó el Jefe para susurrar al oído de Christian. Éste asintió.

-Vamos, te llevaré a comprar algo de ropa primero. -dijo Christian dirigiendo la mirada a David que, haciendo caso a lo señalado, dio media vuelta y puso dirección al coche. Estaba demasiado cansado.
Ambos montaron en el mismo vehículo de antes y salieron por el angosto túnel, por el que habían venido anteriormente, hacia la claridad de la mañana de un día que los saludaba con cegadores rayos de luz.

sábado, 6 de julio de 2013

Reflexiones de un corazón noctámbulo. Poema XXI.

Bajo el abrazo nocturno
de la noche marchita,
impresa en las aguas
de sueños que la transitan.

Bajo el árbol agotado
de una vida infinita,
cuyas hojas no se mueven,
bailan, por el aire mecidas.

Aquí escribiré la historia
de un sueño deslumbrado,
figurándolo en el bien,
dejándolo, sin ser atisbado.

Aquí escribiré la oda definitiva,
aquella que cante al ser humano,
un himno a la felicidad y,
¿por qué no?, también al enfado.

Descubriré que no estaba solo
en aquella larga travesía,
pues estaba bien acompañado,
tenía de mi lado a la poesía.

Descubriré una luna sonriente,
y al mar oscuro, su aliado,
y tendré que pedir perdón,
perdón por haberla amado.

martes, 25 de junio de 2013

El peso de los sueños. Poema XX.

Observando el mundo girar,
una y cien vueltas,
con la mochila llena de sueños,
llevando todo el peso a cuestas.

Observando la vida pasar,
sin querer ser parte de ella,
aventura de un ego insaciable,
ahogando el pasado en la hoguera.

Observando la gente andar,
corderos parte de un caos,
autómatas de un sistema,
muriendo a pequeños bocados.

Observando los sueños volar,
del suicidio aventureros sin más,
pues no elevan ya sus alas
sin tener de la caída seguridad.

domingo, 23 de junio de 2013

La mágica frase. Poema XIX.

Tiempos de aire con sabor dulzón,
Estados de un nervioso corazón.

Querer pronunciar la mágica frase,
Ubicarla en la mente, sin darle salida,
Intrigado en cómo está esculpida.
En sentimientos no caben palabras,
Rehusamos del lenguaje, del color,
Obligando al corazón a vivir del amor.

jueves, 20 de junio de 2013

Silencio del amor fugado. Poema XVIII.

Vi el silencio apagado
en tu mirada.
Clavabas tus cuchillos
en mi alma,
ya por entonces maltratada.

Me preguntaste sin responder,
te respondí sin preguntar.
"Nosotros" murió,
el Tú y el Yo debían regresar.

Se fue el pájaro del alba,
pasión de vuelo nocturno,
ambos sabíamos para entonces,
que le dejábamos morir taciturno.

Se transformaron
las dulces palabras
en largos minutos,
hijos del silencio.

Olvidamos aquellos paseos
para traer la rutina del enfado,
momentos de la lluvia,
de permanecer callado.

Líquido derramado
por un amor roto,
abrazo olvidado,
besos tirados a un pozo.

-¿Qué nos pasó?- preguntamos,
buscando respuesta sin dañar,
a la maldita pregunta eterna:
cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?


miércoles, 19 de junio de 2013

Soldado en tiempos de paz. Poema XVII.

Soldado en tiempos de paz,
perro sin su amo,
pescadores sin el mar.

Años ha, pies desnudos en la orilla,
silencio de la tormenta,
sonata triste de piano.

Lluvia acompañando
la precipitación traicionera,
lágrimas a medio derramar,
angosto miedo de la trinchera.

Todos niños asustados,
nadie queda a salvo.
El soldado no puede llorar.

No hay mañana
sin esperanza,
no hay batalla
sin matanza.

Recuerdos dolorosos,
empolvados y a medio enterrar,
todos ellos "necesarios"
para vivir ahora en paz.


miércoles, 5 de junio de 2013

Amanecer. Poema XVI.

Taciturno y tedioso,
cortes profundos
de halo naranja,
amanecer del coloso.

Luna del sol orgulloso,
día y noche,
amantes en color,
el uno del otro envidioso.

Natural del Todopoderoso,
luchas divinas
de rayos enfrentados,
creación de un amor azaroso.

Explosión fugaz en acuoso,
bajo acuarelas retratado,
en óleos quedó perfilado,
nada demasiado pomposo.

Muerte del oscuro caballeroso,
paso al blanco renovador,
bajo la mirada de la luna-madre,
amanecer de mar espumoso.


lunes, 3 de junio de 2013

El ascenso, parte IV. Juego literario.

Para seguir la historia completa visita el siguiente link: http://angelgarriv.blogspot.com.es/p/el-ascenso.html


-Explíquese, por favor. -dijo movido por la curiosidad, por esa misma que le hizo abrir la puerta a un completo desconocido de tintes sombríos y rodeado por el más completo secretismo.
-¿Es usted David? ¿David Westinghouse?
-Sí, soy yo. ¿Cómo sabe mi nombre? -contestó perplejo.
-Eso no importa ahora, no tengo demasiado tiempo. Si estoy en el lugar correcto no deberían tardar en llegar.
-¿Tardar en llegar? ¿Quién? -preguntó, pensando dubitativo en si debería saber lo siguiente-. ¿Estoy en peligro?
-Deje las preguntas para más tarde, por favor. -respondió de forma seca y dominante-. Ahora escuche esto con atención.
El desconocido se inclinó hacia adelante y apoyó los codos sobre el escritorio.
-Su padre falleció la semana pasada. Fue asesinado por... -dudó en si debería continuar-. Bueno, fue asesinado.
-¿C-C-Cómo? -vaciló-. ¿Mi padre? Mi padre murió hace nueve años en un accidente de tráfico. Creo que se equivocan de persona.
-Eso fue lo que intentamos que pareciera. Déjeme continuar, se lo explicaré. -dijo el hombre de forma cortante-. Su padre llevaba trabajando con nosotros desde hacía un par de décadas. Trataba de recomponer un proyecto en el que hacía años que trabajaba. Intentaba crear energía desde la nada. Energía libre, gratuita y accesible incluso para las personas más pobres. Esto no gusta a todo el mundo, ya que, para empezar, las multinacionales energéticas se desmoronarían y esto provocaría el más absoluto caos económico y financiero mundial. Enfadaría a demasiadas personas. Creo que me entiende. Tuvimos que hacerle desaparecer. No había otra opción.
El profesor seguía aún estancado en la primera frase que el desconocido dejó escapar de su boca y en su mente se repetían sin cesar, como un martillo golpeando un yunque: padre-asesinado-semana pasada.

El tiempo había pasado casi imperceptiblemente, ni siquiera se dio cuenta de que había oscurecido y la estancia en la que se encontraban ambos hombres a penas era iluminada por el reflejo de las farolas de la calle, a unas decenas de metros bajo ellos. Más que iluminar, perfilaban de manera sutil la oscuridad.

-Ahora que su padre ha muerto, queremos que usted continúe su proyecto, si no habría dado su vida en vano. -el hombre continuó-. Meses antes de morir nos habló de usted y nos informó de que mientras cursaba su carrera universitaria le ayudaba a preparar este mismo proyecto.
-Sí, eso es cierto. -acertó a responder mientras su memoria empezaba a viajar muy atrás en el tiempo-. Le ayudaba. Pero de eso hace muchísimos años y no tengo ni la menor idea de cómo podría ayudarles a continuar el proyecto si tan siquiera soy capaz de hablar con mi padre sobre él. No sé en qué estado estaría.
-No se preocupe por ello. -contestó mientras sacaba de uno de los bolsillos de su gabardina un cuaderno-. Tome, aquí está toda la información que necesita sobre el proyecto. Su padre fue muy inteligente al apuntar cada uno de los pasos que fue dando.
El profesor reconoció de forma inminente ese cuaderno. Era la agenda de su padre. Negra, sencilla, sin nada escrito en la portada. Lo único que rompía la sobriedad de aquella agenda era una floritura con forma de búho en la esquina inferior derecha del mismo.

Ambos hombres callaron. El profesor miraba con detenimiento el exterior de la agenda. El desconocido le observaba con tensión. Y, de repente, se hizo el silencio. Era un silencio casi absoluto. Es ese tipo de silencios que dan lugar justo antes de que ocurra algo malo, muy malo.
El profesor recordaba ese silencio porque era exactamente el mismo que se da segundos antes de la llegada de un tornado, y él vivió esta situación cuando vivía con sus padres en Kansas.
Los pájaros dejan de cantar, el cielo se cierra en un mar de nubes negras y el aire deja de moverse. No corre el viento, nada. Lo único que oyes es tu corazón bombeando sangre y tu propia respiración. En tu cuerpo se instala el miedo y el pánico se atesora de tu mente impidiéndote a penas el movimiento. En el estudio el aire parecía tener la densidad del mismísimo agua. Juraría que se podía cortar en aquel momento.

El silencio fue bruscamente roto por el leve ruido de una pisada en el exterior del piso. El sonido que esa pisada hizo fue lo más parecido a oír el batir de alas de un mosquito en medio del graderío de un estadio de fútbol. Ambos hombres se miraron. Había alguien en el pasillo.
-¿Esperas visita? -preguntó con gravedad el desconocido-.
-No. -pudo dejar salir de su boca el profesor cuyo cuerpo era lo más parecido al estado de una piedra que puede alcanzar un ser humano-.
-Joder, son ellos.

domingo, 2 de junio de 2013

El ascenso, parte II. Juego literario.

Para poder seguir la historia desde el principio debéis visitar los siguientes links, por orden:

Parte 1: http://literatacasual.wordpress.com/2013/06/02/el-ascenso/

Parte 2: 

Cualquiera hubiese dicho que los días de nuestro hombre ya habían terminado y solo se aferraba a terminarlos de la manera más placentera y relajada posible. Pero nada más alejado de la realidad. Nadie podía imaginar que la vida de “El profesor”, como cariñosamente le conocían sus más allegados, que cada vez eran menos, estaba a punto de cambiar.

El profesor oyó unas huecas pisadas en el pasillo de la planta en la que vivía. Esto le pareció raro, pues en la última planta solo había un piso, el suyo. Podía notar cómo escuchaba esos pasos cada vez más cerca. En sus oídos retumbaba el sonido de aquellos zapatos. Parecían pies grandes, de hombre. Pisaba el suelo con tanta fuerza y seguridad que el mismo aire se apartaba antes de que sus pies tocasen las baldosas de mármol italiano que decoraban el pasillo. Su corazón empezó a latir cada vez con más fuerza, como si su pecho empezase a disminuir de tamaño y esto le presionase a salir de él.
Estaba paralizado, no sabía qué hacer. La última vez que alguien le visitó fue hacía casi un año, por motivo de su cumpleaños. Solo un amigo de la infancia recordó tal día y decidió acudir al piso para pasar la tarde tomando cerveza y contando historias ya empolvadas en la memoria.
Pero aquello era diferente, el cielo se cerró. A penas cabían un par de rayos de luz entre la inmensidad de las cada vez más grisáceas nubes. Más que nubes parecían plomo flotando.
Al encender la cámara del portero automático solo pudo atisbar una figura masculina, con sombrero y gabardina. Llevaba algo parecido a un cuaderno en la mano izquierda. La derecha parecía ocultarse en uno de los grandes bolsillos de la prenda. Estaba totalmente seguro de que no le conocía. Se retiró hacia detrás dando un par de pasos, movido tal vez por ese miedo que tenemos todos hacia lo desconocido, acrecentado por la sombría figura de lo que pudo observar a través de la pequeña pantalla.

Cuando el desconocido se encontraba frente a frente contra la oscura madera de la puerta tocó el timbre y el sonido de miles de pequeñas campanas inundó la tensa situación durante unos segundos que parecieron una eternidad. Recordaría aquel día el resto de su vida.

sábado, 1 de junio de 2013

Reflexiones: ¿Solo peones en un tablero de ajedrez?

Hoy es el día de las Fuerzas Armadas y me gustaría comentar un par de cosas sobre ellos.
Lamentamos diariamente la muerte de 1 o 2 soldados españoles, americanos o británicos en la televisión o la prensa. En países como Irak, Afganistán, etc. Les homenajeamos y lloramos sus pérdidas, hasta ahí todo lo normal por el mero hecho de ser personas con sentimientos.
El problema es que en los países en los que esos soldados "luchan por la paz" mueren diariamente decenas o centenares de civiles inocentes. Y nos hemos acostumbrado en las noticias a ver ese tipo de titulares, nos han deshumanizado.
No sentimos igual la muerte de un par de soldados yankees que la de 150 civiles inocentes en Irak o Afganistán. Los soldados tienen ese riesgo añadido en su sueldo y su oficio, al igual que un bombero sabe que puede que no vuelva a casa después del trabajo. Pero que alguien me explique qué culpa tiene un niño afgano de que en su país hayan guerras religiosas en las que los países a los que llamamos "desarrollados" encuentran intereses financieros y energéticos.

Los que llamamos "países desarrollados" como EEUU, Rusia e, incluso España, son de los mayores vendedores de armamento en el mundo. Solo para poder empezar guerras que les favorecerán a ellos mismos, porque en la sociedad que nos ocupa hay algún iluminado que piensa que para seguir siendo rico y mantener un cierto bienestar, deben haber millones de personas pobres cuya rutina es escuchar el ruido de ráfagas de disparos, bombas y sirenas de ambulancias y de toques de queda diariamente con la única posibilidad de luchar o morir, porque no hay más.

Pero claro, una vez hemos sido bombardeados con tanta infamia, el cerebro, como medida "defensiva" tiende a cada vez darle menor importancia.

Si mueren 120 personas en EEUU por una serie de tornados en las noticias lo pintan como el fin del mundo, una auténtica barbarie, una tragedia. Pero, sin querer desmerecer al anterior hecho, ¿por qué cuando mueren 600 personas por el derrumbe de dos edificios en Bangladesh por culpa de, entre otros, empresarios españoles no se le da la misma importancia? ¿Acaso vale menos la vida de un trabajador de Bangladesh que la de un ciudadano americano o la de un soldado español? ¿Qué nos hace poder pensar eso? ¿Desde cuándo una raza vale menos que otra?

¿Quién nos dio crédito de superioridad solo por haber descubierto antes lo que ahora llamamos civilización o educación?

Y ya que estamos tratando el tema, ¿pensáis realmente que no ocurren noticias buenas diariamente en cualquier parte del mundo? ¿Por qué es noticia solo lo malo?
Diariamente vemos cómo nos bombardean con noticias desastrosas en economía, sobre asesinatos, tragedias, secuestros, atentados terroristas, ...
Yo lo llamo el "control a través del miedo". Un rebaño de ovejas asustadas es más dócil que un rebaño de ovejas tranquilas que tienen tiempo para pensar en que las podrían estar manipulando.

Estamos en-ga-ña-dos constantemente. En anteriores siglos era la Iglesia la encargada de ponernos el velo delante de la cara para ocultarnos la realidad. Y, en esta era, los propios gobiernos y las élites financieras. ¿Para qué? Solo para poder seguir siendo élites. El mundo está movido por la codicia de unos pocos, somos sus peones en el tablero de ajedrez.

Ha llegado el momento de abrir los ojos.

viernes, 31 de mayo de 2013

Os vigilo. Poema XV.

Soy la reina de la noche,
blanca y gris,
de luz puro derroche.
Símbolo del morir.

Os dirán que soy abrupta,
de imagen pendenciera,
que tengo una cara oculta y
que ¡ay de quien me quiera!

Soy solo el travieso espejo
del sol que cada día muere,
su más fiel relevo,
de colores algo fúnebres.

Guardiana de los sueños,
de aquellos que no has vivido,
también de los que tienen dueño,
y de las noches del bandido.

Soy la luna de la negra manta,
aquella que ilumina la vida,
luz que al mal espanta
y que en las alturas os vigila.

jueves, 30 de mayo de 2013

Microrrelato: Esa noche.

Por la noche bajaban los rayos de tu mirar. Parpadeaste y, en ese milisegundo, se oscureció todo. La luna entristeció por no tener tu luz. El mundo dejó de respirar en el mismo instante de tu fugaz gesto.

Volviste a abrir los ojos pero, todo había cambiado para entonces. El sonido de los pájaros ya no era el mismo. El aire no tenía ese aroma. El suelo parecía moverse contigo. Y esa luz. El simpático satélite parecía sonreír. Pero, no podía ser. La luna no puede sonreír, no está viva. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Qué había cambiado en mi vida el parpadeo de una desconocida?

Aquella fue la primera vez que la vi y, lo que ocurría en ese momento tiene una explicación muy simple. El mundo me gritaba que yo estaba enamorado.

domingo, 26 de mayo de 2013

No ser sin ti. Poema XIV.

Y ya no sé quién soy,
ni de dónde vengo,
ni a quién busco,
ni a dónde voy.

Solo conozco de aquellos ojos el brillo,
por los que la belleza pasa sin filtro,
a quienes deleitan lo más sencillo.

Me dejé llevar por ella,
diosa del lacio oscuro,
cara de la blanca luna,
de las mujeres, la más bella.

sábado, 18 de mayo de 2013

Música. Poema XIII.

Es el último pájaro que cantó
aquella mañana.
Pequeño ruiseñor de alas doradas,
iluminadas por la primavera.

Es el idioma de los dioses,
voces de ritmo acorde,
acordes de tonos dulces,
notas que nos transportan.

Es el sentimiento de la vida,
vida que olvida la muerte
incluso estando malherida,
en ti solo importa el presente.

Es el aire de la tristeza,
es el suspiro del amor,
es el viento que nos reza
aquello que nunca cambió.

Es la fuga del tiempo
que se forma en tu rúbrica,
es el susurro de los hombres,
eres tú, la música.

domingo, 12 de mayo de 2013

Oscura belleza. Poema XII.

Belleza de la túnica oscura,
amada por nadie,
destino de todos.
Señal de la vida más pura.

De la nada nacemos,
y de la nada morimos,
final de los destinos,
tarde o temprano nos veremos.

No sabemos del camino,
si aún queda un largo trecho,
no está escrito, no existe el destino.

Y lo único seguro en la vida es el hecho,
de que la muerte llegará, paciente,
a abrazarte, como una madre, en tu lecho.

sábado, 11 de mayo de 2013

Mar de la vida. Poema XI.

Quiero volar sobre
las llamas del fuego del día,
y parar en cada piedra
de nuestro camino a reír,
a poner sonrisas al pasado.

Quiero volar hasta que la luz
se apague tras el mar,
hasta que no veamos de ella
más que un reflejo azahar,
luna de las noches en vela.

Quiero dibujar en un papel
la sonrisa de tu cara,
aunque jamás podré cual
la más perfecta divinidad
la creó en ti, belleza natural.

Quiero dibujar sobre la arena
dos nombres y que sean borrados
por la marea, como hace la vida azul.
Que una ola arranque de mi lado
a la más perfecta creación, tú.

Quiero mirar hacia atrás
dentro de unos años,
y saber que esa ola te llevó
a un destino, alejándote de mí,
pero que jamás nos separó.

La vida y el mar,
el mar y la vida.
Un mar tan lleno de vida,
y una vida tan llena de mar.
Mar que ocultas el sol de mi vida,
vida que arranca de nosotros el mar.

domingo, 5 de mayo de 2013

Mamá, tú me enseñaste a volar. Poema X.

Viniste al mundo un soleado
día de junio rodeada de amor.
Dispuesta a devolverlo todo
y mucho más, ese día, llegó.

Madre de tres diferentes criaturas,
a las cuales una simple mirada
les sirve para saber el camino
que tu corazón dicta y señala.

Eres la primera palabra 
que aprende un bebé.
Necesidad de ti,
desde nuestro diminuto ser.

Ser adorable con difícil tarea,
la de hacer que nosotros
no seamos presos de la marea,
de una vida de altos y bajos.

El amor personificado.
Un abrazo tuyo basta
para devolvernos la sonrisa,
calmar nuestra sed y tristeza.

Haces que la vida
parezca más fácil.
La iluminas, para nosotros,
con tu infinita bondad.

Ahora que tu trabajo finalizó
es hora de que recibas
a cambio todo ese amor,
que llevas años regalando.

Jamás existirá mujer como tú,
sonrisa de los momentos duros,
maestra de tres cabezas locas,
nos procuraste tres bellos futuros.

En días como estos,
de recuerdos del agua
y memorias de la risa,
debo el mundo parar,
y subirme a la cima de la vida,
a gritar, hasta romper mi garganta, un gran:
¡GRACIAS POR TODO MAMÁ!

lunes, 29 de abril de 2013

Dos locos enamorados. Poema IX.

Amarte sin reparar en nada más,
dejar que el mundo siga girando.
Amarte hasta que el Yo sea un Tú,
mariposas alrededor tenemos volando.

Amarte sin reparar en nada más,
dejar que el viento tus cabellos siga peinando.
Amarte hasta que el Tú sea un Yo,
contar las estrellas en el cielo brillando.

Apagaremos el fuego del sol
con nuestros largos besos,
encenderemos la noche y su blanca magia
con un solo cruce de estos ojos nuestros.

Haremos que nos envidien los clásicos amantes,
Romeo y Julieta ya no serán los de antes.
Nos reiremos de su amor como dementes,
volaremos por el mundo, por encima de la gente.

En un mundo de belleza sin igual,
en este planeta, de maravillas,
no puedo dejar de mirarte en silencio
sin dejar escapar una tonta sonrisilla.

¿Qué importa lo demás?
Disfrutemos de largos paseos por la orilla del mar.
¿Qué importa lo demás?
Estamos tú y yo en el mismo lugar.

Reflexiones: Motivos para vivir y la belleza.


Llevo 21 años pensando en qué hago en este mundo. Aún no puedo responder a esta pregunta, pero el viaje está siendo maravilloso...

¿Y si cada uno de nosotros solo está aquí con ese simple motivo? El de vivir una aventura, una vida, un viaje, un camino hacia el mismo punto (la inevitable muerte).

Mientras no pueda responder a estas cuestiones, me aferraré a vivir disfrutando de cada segundo, de cada una de las sorpresas que me pueda deparar, tanto para bien como para mal. Porque el que piense que la vida es toda de color de rosa va muy equivocado. Si no hubiesen momentos malos, y no supiésemos salir de ellos, ¿disfrutaríamos de los buenos momentos? ¿DISFRUTARÍAMOS DE VERDAD DE LA VIDA?

Bebe de este regalo que hicieron posible tus padres, un regalo que se dio por casualidad hace millones de años, cuando el mundo no era mundo y la vida no era más que una pequeña bacteria en un lugar con condiciones durísimas, pero favorables.

¿Y si la vida no tuviera porqués?
¿Y si en la vida pudiésemos ser todo lo que nos propongamos?
¿Y si tenemos el don de la imperfección?

Tantas preguntas sin capacidad de respuestas. La psicología y la antropología no han sido capaces de resolver estas cuestiones... ¿Y si entonces forman parte inherente del ser humano? ¿Por qué malgastamos nuestras vidas en buscar la respuesta en vez de en VIVIR la respuesta?

7000 millones de personas. 7.000.000.000 personas. Siete mil millones de personas. Solo una cifra y, detrás de ella, 7000 millones de historias personales, de vidas diferentes, de conocimientos, de culturas, de pensamientos, de emociones.
Es imposible conocerlo todo, pero sí es posible elegir qué conocer. Es por esto que estamos destinados a seguir un camino personal, a seguir una vía. Somos actores y directores de nuestras vidas, por mucho que nos empeñemos en exteriorizar esa enorme responsabilidad que a veces se hace tan pesada. Si dejas que el "destino", o los demás, controlen tu vida vas a vivir esclavo de su historia personal, y no de la tuya propia.
Rodéate de las personas que puedan enseñarte el mundo, no de las que te digan cómo vivir.

Abre los ojos, ahí fuera, en tu vida, hay belleza. Te rodea, te abraza, baila contigo y te habla.

Voy a cerrar este "ensayo" con la frase del final de la película American Beauty:
"Supongo que podría estar bastante cabreado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la contemplase toda a la vez y me abruma. Mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar... pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella, y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida... No tienen ni idea de lo que les estoy hablando seguro, pero no se preocupen... algún día la tendrán." 

domingo, 28 de abril de 2013

"Tú y Yo", poema de Álvaro Deudero.


¿Qué es el amor?
¿Qué es la poesía?
¿Dónde está Dios?
¿De qué se esconde?

La avalancha de miel que nos cubre la vida
es para mí el amor.
La búsqueda incesante de respuestas
es para mí la poesía.

Intento sostenerme para verme más allá de mí.
Y me deslizo
como si el horizonte sólo fuera
un lienzo dibujado en el cielo
por ese pintor que desvela
todos los misterios.

¿Dónde está Dios?
¿De qué se esconde?
¿Le asustan nuestros miedos?
¿Le enfada nuestra rabia?

Espero darme cuenta,
tal vez mañana
o tal vez mi último día,
de que el viaje se vive de dentro hacia fuera,
de que el regalo viene después del envoltorio,
pero que el envoltorio también es el regalo.

Sé que el amor
vive dentro de nosotros
y nos llama,
desesperadamente quiere vernos
y hacernos cómplices
del juego de crear.
¿Qué diferencia hay entre Dios y poesía?
¿Qué diferencia hay entre Dios y cualquier cosa?
¿Dios es violencia? ¿Es rebeldía?
¿Es verso? ¿Es prosa?
Amor es paz ¿pero qué es guerra?

¿De qué se esconde Dios?
¿Y de qué me escondo yo?
¿De él? ¿Tanto me asusta?
¿Tanto me asusto?

La verdad siempre está por encima
de mis ojos,
de los tuyos.
La verdad no se esconde,
pero espera siempre ser buscada.
La verdad es la guerra
y la paz.
La verdad debe ser Dios y su contrario.
La verdad debo ser yo y también tú.

¿Y quién es la mentira?
¿Qué es la mentira?
¿Dónde está? ¿De qué se esconde?
¿Es verdad la mentira?
¿Forma parte de Dios?

Somos nuestras raíces
y las raíces de nuestras raíces,
y sus raíces.
Somos todo lo que existe,
todo lo que ha sido
y todo lo que será.
¿Dónde está Dios?
¿De qué se esconde?

Tal vez esté frente a nosotros
y no logremos ver
que hay demasiados conceptos para una misma cosa,
que apenas hay diferencia
entre decir “tú”
y decir “yo”.


[Gracias a Álvaro por haberme dejado ponerlo en el blog, es magnífico]

A ti, Amor. Poema VIII.

Yo te ofrecí mi vida.
Una eternidad juntos,
infinitas posibilidades,
jamás poner al final los puntos.

Eres feliz con otra persona.
Con verte así a ti me basta.
Sonríes con blanca luna en la cara
y gritas a la vida con el amor que a mí me falta.

¿Qué puedo hacer
sino olvidarte?
¿Qué puedo hacer
sino seguir con mi vida, sin amarte?

Dos gotas de agua
parecíamos ser.
Personas iguales,
separados al nacer.

Todo una gran mentira
en mi cerebro maquinada,
Sentimiento y razón contra mí,
el corazón me dominaba.

Me enamoré, quizá demasiado.
Mojé de miel mis labios,
sin tener en cuenta lo demás,
sin pensar en futuros calvarios.

Es lo que tienes, Amor,
¡pareces tan incontrolable!
Maldito sentimiento eres,
¿por qué no fuiste conmigo amable?

jueves, 25 de abril de 2013

Amigo de la felicidad. Poema VII.

Miramos a la vida con descaro.
Reímos del momento
mientras a los demás se les hace raro.
Otra forma de vivir la vida.

Yo te tengo a ti,
tú me tienes a mí.
De eso se trata la amistad,
¿no crees, querida amiga?
De ser la sonrisa
en el momento difícil.
De ser la fresca brisa
que te acaricia la cara,
un pañuelo para
las lágrimas claras.
De buscar la felicidad,
de no dejarla escapar,
de cuidarla,
de amarla,
de tenerla,
de disfrutarla,
de vivirla y
de compartirla.

Te reconozco por el fuego
de tu cabello lacio,
Unidos por un simple juego,
desconocidos en un mismo espacio.
Sempiterna sonrisa,
de cara juvenil y serena,
bella tanto por dentro
como por fuera.

Un ángel en la tierra,
te rodea un halo.
Amistad del vivir,
gracias por compartir tu regalo.


[Dedicado especialmente a Mumu, por estar siempre ahí, sobre todo cuando uno más lo necesita. Gracias, de corazón.]

miércoles, 24 de abril de 2013

El llanto y la lluvia. Poema VI.

El llanto
y la lluvia.
La lluvia
y el llanto.
Dos bellas maravillas.

Llueve el llanto de la luna que brilla,
brilla en el pelo que la niña cepilla,
cepilla la tierra que amó como pardilla.

Lloran por el hombre que amó ella.
Y que ni llanto de luna,
ni risa de mujer bella
pueden ya devolver a la tierra yerma.

La muerte le llegó a él a caballo,
debió verla trillar el camino,
presagio de una noche de rayos.
La lluvia la visión le dificultaba.
Ya no volverá nunca a la villa.

Llora la luna
amor de centellas,
lluvia de rayos,
dolor para ellas.
Era belleza de todos,
y ahora,
yace el caballero
bajo las estrellas.






viernes, 19 de abril de 2013

Y seguir adelante. Poema V.


Quiero gritar
hasta destrozarme la garganta.
Un grito desesperado.
Gritar como nunca lo hice,
romper todos y cada uno,
todos, absolutamente todos,
los cristales de mi alrededor.

Gritar con la potencia
del hombre desesperado.
Un grito de ayuda,
un grito de aviso,
un grito de miedo,
un grito. Solo un grito.

Y después caer al suelo,
dejar la mente en blanco.
Derretirme en un mar,
mar de lágrimas.
Cansarme de llorar.
Salado sentimiento,
regusto de la tristeza
y de la felicidad extrema.

Convertir mi cuerpo
en sentimiento líquido.
Morir en ese mar,
y abrir los ojos.

Y levantarme.
Y...

jueves, 18 de abril de 2013

Reflexiones: Pasado, presente y futuro.


El pasado puso el papel y el presente es la tinta que lo recorre. Lo hace buscando un futuro incierto, mas no por ello debe ser incontrolable. Podemos mantener un rumbo, una búsqueda de algo más allá que el propio presente, pero depende de tantas cosas eso a lo que llamamos "futuro"...
Aterra y desconcierta, apasiona y enamora. Controlar nuestro futuro nos da miedo, y no depende más que de nosotros mismos. El miedo a la ignorancia, al rechazo, al error, todo ello puede más que la propia tenacidad de la mano con la que empuñamos la pluma que baña de tinta el papel, escribiendo un presente y un futuro.
No somos más que las decisiones que tomamos, no somos más que los espacios en blanco del papel en el que escribimos, y también la tinta derramada sobre él.
Pasado, presente y futuro. 

Lucha contra el destino. Poema IV.


Y querer,
y no poder.
Y andar,
y no moverse.
Y llorar,
y no derramar una lágrima.
Y volar,
y no tener alas.
Y abrazar,
y no tener a quién.
Y enamorarte,
y no tener corazón.
Y amar,
y no poder hacerlo.
Y vivir,
y estar muerto.

Mirar a la Vida con los fúnebres ojos
de una estatua de mármol,
permanecer inamovible,
sin querer admirar la belleza
de sentir cada instante del tiempo.
No beber de los labios de un reloj de arena,
desiertos enteros en una botella.
Destino grabado a fuego,
luchar por no cumplir condena,
fracasar en el intento
y levantar con la luna nueva.

Tus ojos. Poema III


Dentro de tus pupilas
escondes el secreto del universo,
guardas sus maravillas,
lo iluminan sus excesos.

Polvo de estrellas lo creíamos,
sólo una mezcla de elementos.

Tienes en los ojos la arena del desierto,
el azul del Mediterráneo,
el verde de bosques no descubiertos,
y el blanco de las nubes de aquel verano.

Mas los secretos no deben,
no deben ser así revelados.
De ellos los hombres beben
creyendo quedar emborrachados.

Estrellas, planetas, galaxias, nebulosas,
un cúmulo de colores y formas,
un jardín con margaritas y rosas,
el universo entero
en los ojos de una mujer asoma.

Tú que nos llevas a la locura,
ojos coloreados por una divinidad,
sálvanos de tu hermosura,
ten de los mortales piedad.

En busca de la felicidad. Poema II.


No hay destino marcado,
no hay vida escrita,
no hay futuro ni pasado,
sólo un reflejo en una marmita.

Para encontrar el camino
debemos seguir las señales,
no hay pergamino,
sólo un par de impulsos irreales.

Esperamos al tiempo y su paso
como un espectador, sólo observando,
sin hacer nada por que no sea raso.

Cuestión de poner emoción en cada instante,
tomar decisiones, vivir, recorrer el mundo,
ser feliz a expensas de parecer un loco delirante.

Sentimiento que en la vida no cesa. Poema I.


Sentimiento que en la vida no cesa,
bombeo de dolor y vida constantes,
el amor ya te ha convertido en su presa.

Ya no quedan momentos restantes,
sólo un cálido color en tus mejillas permanece.
El feroz águila del amor con su pico te devora,
añicos hace la carne
mientras observas a la otra persona.
Mas es un sentimiento afable,
que nos llena de energía y bondad,
aunque a veces nos resulte desagradable.

La luna y las estrellas cantan de la mano
como en cualquier relato lorquiano.
Bécquer admiraba al buen amor,
pero sin olvidar el malo.

Lumbre que da a nuestro corazón un color,
tinte carmesí que nos golpea con un palo.

Sentimiento que en la vida no cesa,
furioso calor del amanecer del verano.
Llévame contigo, no quiero ser solo promesa,
llévame contigo, agárrame fuerte de la mano. 


Vídeo recital en Los diablos azules leyendo este poema: